Los videojuegos realmente no sirven para mejorar la agilidad mental

Dado que se creía que los videojuegos servían sólo para convertir a los niños en tontos especímenes dependientes de la tecnología, las compañías comenzaron a crear nuevos juegos que, según publicitaban, ayudaban a ejercitar la habilidad mental.
Con el fin de hacer esto más creíble, le pagaron cientos de miles de dólares a súper estrellas, que afirmaban utilizar estos juegos y dar fe de que servían para mejorar la agilidad mental. Todo esto no era más que una simple estrategia comercial.Las investigaciones afirman que, para ejercitar la agilidad mental no hay nada más simple y barato que hacer un crucigrama.
En los últimos años han surgido varios videojuegos de ejercicios mentales que dicen “estimulan su cerebro y lo someten al entrenamiento que necesita para mejorar su memoria y agilidad mental”. La terjivización de información sobre este tema es tal, que algunas compañías afirmaron que los videojuegos sirven para prevenir la demencia.
Ante tales afirmaciones, hubo gente que comenzó a dudar, y fue por este que el grupo británico Which? subvencionó a expertos británicos para que investiguen la situación se probaron varios programas, incluidos los de Nintendo DS para la memoria y la prevención de demencia. Según los científicos, la evidencia de esos beneficios “no existe o es muy débil”.
Nada de videojuegos, Which? anunció que el mejor ejercicio para tener una mente ágil es tener una dieta sana y una vida social activa (cosa que va bastante en contra de los videojuegos, que impulsan a las personas a quedarse jugando solos en su casa en lugar de salir con amigos)
Para poder llevar a cabo la investigación, los fabricantes se vieron obligados a explicar la evidencia en la que se basaban para afirmar los beneficios que tenían sus videojuegos. Sobre esa información, el panel de científicos dio su opinión al respecto.
Ninguna de las afirmaciones, concluye Which?, está apoyada por alguna investigación aceptada en una publicación científica y la mayoría de lo que afirman los productos es incorrecto. El panel de expertos afirma que “ninguna de las afirmaciones de los fabricantes sobre mejoras en la cognición están apoyadas por evidencia que cumpla con los estándares mínimos con los cuales se juzga la investigación científica”.
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