
¿Cómo tendría que ser tu trabajo para ser postulado al mejor trabajo del mundo? ¿Pocas horas? ¿Diversión? ¿Masajes? La lista es inagotable. Ningún hispanohablante figura en la lista de 50 personas que han sido preseleccionadas para “el mejor trabajo del mundo”, el concurso que ofrece un sueldo por ser turista durante seis meses en una isla tropical australiana, indicaron fuentes de la organización.
“El proceso de selección ha sido muy estricto, lo tratamos como cualquier como cualquier proceso de selección laboral, y ha sido realizado con miembros del departamento de Turismo de Queensland y de una empresa de recursos humanos”, explicó una portavoz del departamento de turismo.
El nombre de la persona seleccionada, y a la que se le pagarán U$$ 100.000 por su trabajo, será anunciado el próximo 6 de mayo.El medio centenar de concursantes preseleccionados son de 22 países distintos, la mayoría de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia, Alemania, Italia y Francia.
El departamento de turismo recibió 34 mil solicitudes, de las que 798 procedieron de España, 709 de Brasil, y 252 de Argentina. También otros 240 aspirantes de México, 231 de Chile, 160 de Colombia, 97 de Perú, 83 de Ecuador, 38 de Venezuela , 24 de Uruguay y 22 de Guatemala. Enviaron sus respectivas solicitudes a la organización.
Desde Panamá, se recibieron 15 solicitudes para optar tal trabajo en la isla de playas paradisíacas, mientras que de El Salvador llegaron 12, otras seis de Honduras, 5 de Bolivia, y también 5 de Paraguay y dos de Nicaragua.
Con el concurso, la organización confía promocionar la isla de Hamilton, la gran barrera de Coral y de las playas tropicales de Queensland. La oferta de este trabajo de ensueño, en la que podían acogerse personas de cualquier nacionalidad, incluye vuelos y el alojamiento de lujo, a condición de que la persona elegida nade, bucee, conozca gente, haga turismo y explique sus experiencias por Internet.
El ganador deberá hacer fotos, grabar videos y publicar semanalmente la información en un blog de Internet. El concurso forma parte de la campaña publicitaria en la que el gobierno de Queensland ha destinado 1,7 millones de dólares australianos (más de un millón de dólares americanos)