Venden caca de perro pintada para alertar sobre el poder de la publicidad

Miquel Costa, un estudiante de Gráfica Publicitaria de 25 años, pinta caca de perro en las calles y las vende de manera simbólica en internet. “He creado una marca, una imagen gráfica y lo intentamos vender. También vemos cual es la reacción de la gente”, explica el barcelonés.
Se trata de un proyecto presentado en la Escuela de Artes Serra y Abeja de L’Hospitalet de Llobregat, creado con la finalidad de criticar la capacidad persuasiva de la publicidad para “vender productos innecesarios manipulando los valores de la sociedad para generar dinero”, señala Costa.









