Un mismo mecanismo químico es responsable del amor y de las ganas de comer chocolate

El deseo incontrolable de comer chocolate y el amor pasional serían el resultado de un mismo mecanismo químico del cerebro, según nuevos estudios norteamericanos, que también analizan cuál es el rol del beso.
Helen Fisher, profesora de antropología de la Universidad Rutger (Nueva Jersey), explica que “el amor romántico no proviene del corazón. Proviene del motor cerebral, la parte del cerebro donde nace el deseo, como el de comer chocolate, que es un deseo irrefrenable”.


