¿Qué tienen en común el cerebro y una colonia de hormigas?

Siempre supimos que el funcionamiento interno de los animales, así como la forma de comunicarse con sus pares, se parece a la del ser humano, a la larga, todos somos seres vivos. Sin embargo, esto fue una gran hipótesis, hasta que un estudio de la universidad de Bristol (Reino Unido) se atrevió a afirmar que las células del cerebro humano funcionan como una colonia de hormigas, en la que cada una trabaja por sí sola para que, a la larga, la colonia pueda funcionar como un todo.
Las decisiones de las hormigas o de las abejas -otros insectos altamente sociales- en un momento de peligro o de esfuerzo colectivo para construir un hormiguero o una colmena son resultado de la puesta en marcha de unos mecanismos similares a los que emplea la mente de los primates a la hora de tomar una decisión.







