Un satélite ruso y otro estadounidense protagonizaron un extraño choque

Un satélite comercial estadounidense chocó con uno de carácter militar ruso, protagonizando un accidente particularmente raro. El impacto creó dos nubes de escombros que están siendo seguidas por expertos de la agencia espacial estadounidense, la NASA, por precaución, según informa AFP.
“El 10 de febrero a las 19.56 hora de Moscú (16.56 GMT) tuvo lugar un choque entre el aparato espacial Iridium-33 y el aparato militar ruso Cosmos-2251 a una altura de unos 800 kilómetros” de Siberia, dijo Alexandr Yakushin, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Espaciales de Rusia.
Por su parte, la empresa Iridium, con sede en Bethesda (en el estado de Maryland), indicó haber “perdido un satélite operacional” tras un choque el martes con un satélite ruso fuera de servicio, en lo que consideró uno de los primeros accidentes graves de este tipo en el espacio.
Tanto la NASA como la agencia espacial rusa Roscosmos, creen que hay pocos riesgos de que la Estación Espacial Internacional impacte con alguna de las dos nubes generadas por la colisión, por lo que no suponen un peligro para su tripulación.
El satélite ruso Cosmos-2251 fue lanzado al espacio en 1993 y después de dos años fue dado de baja de la flotilla orbital rusa. El aparato “no era utilizado” desde 1995, explicó Yakushin.
Este tipo de colisión a cientos de kilómetros de la Tierra es “extremadamente rara” y “muy poco probable”, señaló Iridium. La empresa indicó que tomará “las medidas necesarias para reemplazar al satélite dañado”. Iridium, que es dueña de una flota de 66 satélites de telecomunicaciones, aseguró que el accidente no podía deberse a una eventual falla de su satélite. Además, aclaró que su pérdida podría “generar una perturbación muy limitada” de las comunicaciones.
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