Enrique VIII llegó a ser un âabsoluto monstruoâ por su obesidad

Las armaduras fabricadas especialmente para el rey Enrique VIII de Inglaterra, que hoy se conservan, revelan que el monarca se transformó con los años en un hombre muy obeso. Según informa EFE, Peter Armstrong, encargado de la ArmerÃa Real, lo calificó de “absoluto monstruo”.
De joven, a juzgar por las armaduras, Enrique VIII tenÃa un fÃsico atlético -cintura de 81 centÃmetros y pecho de 99- pero en su madurez llego a tener 132 centÃmetros de cintura y 135 de pecho. Mark Mac Carthy, profesor de diabetes de la Universidad de Oxford, ha dicho que el rey “superó con mucho el umbral de la obesidad”.
Al celebrarse este año los 500 años de la coronación del monarca, habrá varias exposiciones en su honor. Entre ellas, se destacan las que realizarán la Biblioteca Británica y la Royal Collection, del castillo de Windsor, que presentarán varios retratos espectaculares.
En ese marco, la antigua residencia real de Hampton Court dedicará una exposición al joven Enrique VIII, mientras que la ArmerÃa Real reunirá las armaduras que se conservan en la Torre de Londres, en Leeds y en el Museo Metropolitano de Nueva York.
“Las armaduras indican sin lugar a dudas de que con sus 1,83 metros de altura era enorme, pero al mismo tiempo conservó su vigor fÃsico hasta el final de su vida”, explicó Graeme Rimer, director académico de la ArmerÃa Real.
Pese a su tremenda obesidad, producto de la gula y de seguramente de algún trastorno del metabolismo, no es cierto que tuvieran que subirle al caballo con una grúa, como algunos afirman. “No hay pruebas de que su peso le incapacitase para cabalgar: las armaduras indican que siguió haciéndolo hasta el final de su vida”, aseguró Rimer.
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