Mitos acerca del tabaco light
El llamado “tabaco Light”, es un tipo de tabaco conocido por ser menos nocivo que el tabaco convencional, incluso es utilizado en tratamientos para frenar el tabaquismo. Sin embargo, recientes estudios de la Universidad de California han publicado informes en los cuales desmienten la inicial afirmación.
El estudio fue publicado en la revista “American Journal of Public Health” y muestra que los cigarrillos en lugar de ayudar a dejar de fumar, producen los mismos efectos dañinos a la salud que cualquier otro tipo de trabajo.
El estudio de hizo a partir de encuestas. El Estudio Nacional de Salud de Estados Unidos, encuestó a 32374 personas. De estas, se han tomado como muestra a 12285 fumadores actuales o ex fumadores.Los resultados fueron los siguientes: más de un tercio de los fumadores encuestados admitió haber consumido cigarrillos bajos en nicotinas con el fin de intentar reducir riesgos para su salud.
Mayoritariamente fueron mujeres de nivel educativo alto, personas que tienen un historial cardiovascular o enfermedad pulmonar, y grandes deportistas, quienes se encuentran dentro de esta franja. Los cigarros ‘light’ o los bajos en alquitrán contienen entre 7 y 14 mg de alquitrán por pitillo, los ‘ultralight’ están por debajo de los 7 mg por cigarro.
La pregunta es ¿porqué un cigarrillo que tiene menos alquitrán no reduce el riesgo de padecer enfermeda-des? La respuesta es un fenómeno al que los científicos han llamado “compensación”. La cuestión es que al sentir la falta de nicotina y alquitrán, el fumador busca métodos alternativos para compensar esta falta, fumando más cantidades por día, inhalando más profundamente el cigarrillo o dando pitadas más largas del mismo. Resultado: el fumador pone en riesgo su salud de la misma manera que con el otro tipo de cigarrillos.
En cuanto a las probabilidades de abandonar el hábito, las personas de raza negra y los hispanos son menos propensos a dejarlo que los caucásicos, y las mujeres lo dejan más que los hombres. También dejan antes de fumar los que tienen más ingresos, más educación y mejor percepción de cómo se encuentran. Los casados o los que viven en pareja lo tienen más fácil que los que viven solos.
Las tasas de abandono eran superiores entre los fumadores que no habían consumido tabaco ‘light’: el 53% había dejado su hábito, frente al 37% de los usuarios del ‘light’. Es decir, que fumar cigarrillos light reduce las posibilidades de dejar de fumar un 54% y este efecto incrementa con la edad ya que el punto más alto de la dependencia está en adultos con 65 años o más.
Artículos relacionados:
