Las vacas producen contaminación

Es imposible de imaginar que animales de aspecto tan inocente como las vacas pueden llegar a causarle un daño a la naturaleza. Sin embargo, las autoridades de Irlanda están preocupadas debido a que la producción de carne vacuna y lácteos producen el 28% de los gases que emite el país. Estos gases producen un efecto similar al del efecto de invernadero.
El problema principal es el metano (CH4) que se produce en el intestino de los animales como consecuencia de la manera en que hacen la digestión. Este gas es por lo menos 20 veces más contaminante que el dióxido de carbono (CO2).
Esto sucede debido a que una vaca es capaz de producir de 100 a 200 litros de metano cada día. Actualmente, las autoridades irlandesas aguardan que la ciencia pueda colaborar con una inteligente solución a este problema.
Respecto al posible método que debería utilizarse, algunos científicos aseguran que el problema se puede solucionar suministrando una simple pastilla a los animales; sin embargo, son muchos los que ponen en tela de juicio esta opción. Mientras tanto, un grupo de científicos apuesta a la variación genética, intentando crear razas de ganado que emitirán menos metano, debido a que el objetivo de la creación es que los animales se desarrollen mucho más rápido, y por ende vivan menos tiempo.
La situación en Irlanda se ve agravada por la dependencia del ganado nacional de la hierba. Si bien es positivo a la hora de vender la carne vacuna como producto natural, este tipo de alimentación aumenta la cantidad de metano que producen los animales.
Actualmente, investigadores de la University College de Dublin plantean una nueva solución: producir una hierba más dulce y con más grasas, reduciría la emisión de gases, y por ende beneficiaría la salud humana.
Tal como lo plantea el doctor David Kenny, “aunque la hierba es un alimento bajo en grasa, puede manipularse recurriendo a diferentes cultivos”.
Kenny dijo que “en el futuro veremos como ciertos tipos de grasas poliinsaturadas de la hierba mejoran la calidad del producto y la salud humana, al tiempo que reducen la producción de metano. Se trataría de una situación en la que todos ganan, tanto el productor como el consumidor”.
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